lunes, 29 de octubre de 2012

LOS PUEBLOS DE LA LLANURA CHAQUEÑA

  Tobas, mocovíes y abipones son los pueblos que habitaron originariamente el norte santafesino. En su conjunto, a estos grupos se los unificó bajo el nombre de guaycurúes. En general, se distinguieron por ser hábiles cazadores y recolectores. Estas actividades los obligaron a llevar una vida móvil, desplazándose de acuerdo con las estaciones y las migraciones de las presas de caza.
  Por los constantes traslados, sus viviendas eran desmontables: unas chozas muy rudimentarias construídas con paja, ramas y juncos. Asimismo, fabricaron una serie de utensillos, tanto para resolver problemas de la vida cotidiana como para la guerra, por ejemplo, arcos, flechas, boleadoras, lanzas de madera y hasta garrotes.


ENTRE LA CAZA Y LA RECOLECCIÓN

   Altos y de fuerte constitución física- piernas robustas y anchas espaldas-, los guaycurú no se destacaron por ser agricultores sino que fueron excelentes cazadores y recolectores, dado el interesante medio ambiente chaqueño en el que se desenvolvieron.
   Recogían el fruto de la algarroba –el cual preferían- juntamente con el chañar, el mistol, el molle y la tusca, higos de tuna, ananás silvestres y porotos, como así también las raíces de totora – suerte de junco comestible-.
   Partían todos los días hacia las zonas boscosas, iniciando así la cacería cotidiana que les permitía el sustento alimenticio. Sin lugar a dudas, de entre los animales más peligrosos para atrapar se contaban el tapir y el pecarí (cerdo salvaje de América). También cazaban venados y ñandués.
   Pescaban regularmente, y lo hacían construyendo pequeños diques  en los que se introducían con arpones y redes. Los pescados que no eran consumidos en el momento, eran secados al sol y se los ahumaba.
   Tanto la escasa horticultura como la recolección de los frutos de la tierra estaban en manos de las mujeres, quienes muy tempranamente enfilaban hacia los bosques y palmares, con sus bolsas de caraguatá o cuero de pecarí, sus palas de madera y sus palos para sacar a luz las raíces ocultas por la tierra.
   Por su parte, los hombres hacían de la caza su práctica favorita. Solos o en grupos, se armaban de arco, flechas, lanza y red, y se lanzaban a la aventura. Algunas veces, al igual que algunas tribus africanas, acorralaban a sus presas prendiendo fuego al terreno.  Otras, se mimetizaban con su medio ambiente, cubriendo con innumerable cantidad de hojas y plumas todo su cuerpo y así poder acercarse lo más posible al animal para flecharlo.

¿DÓNDE VIVÍAN? ¿CÓMO ERAN?

   En épocas invernales, cubrían su cuerpo con un gran manto de piel de nutria, el que por dentro contenía pinturas geométricas en color rojo. Más tarde, cuando aprendieron la técnica del tejido, confeccionaron un manto similar al anterior pero hecho en lana, el cual se ata a la cintura por su parte media, por intermedio de una faja realizada también en lana. Vinchas y plumas en la cabeza, pulseras, aros y collares, formaron parte de su atuendo. También sabían usar una especie de mocasín en sus pies.
   Una semi-esfera hecha con ramas y recubierta con paja, les servía de vivienda. Estas chozas, de alrededor de dos metros de altura, se reunían formando poblados. Cuando salían a hacer algún recorrido, sabían fabricar unos pequeños toldos de esteras que servían de paravientos.
   Sabían realizar excelentes tejidos con la fibra del caraguatá y la lana de la oveja, utilizando para ello un simple telar vertical. Respecto de la alfarería, las piezas son muy sencillas y estrictamente utilitarias.
   La familia guaycurú es de las denominadas extensa, ya que en su núcleo sabían coexistir por lo menos tres generaciones –abuelos, padres e hijos-. Eran monógamos (un solo casamiento con una sola cónyuge), aunque se toleró la poligamia cuando era ejercida por los caciques, quienes también podían comprar una esposa o convenir algún tipo de arreglo. Este jefe con poder político también era la manifestación de un poder superior ligado, por cierto, al chamán o mago de la tribu; muchas veces ambas funciones estaban reunidas en una misma persona. El cargo de jefe de tribu era hereditario y ejercía sus funciones ayudado por un Consejo de Ancianos que, incluso, podían llegar a destituirlo si consideraba que no había cumplido con sus tareas de jefe.
   Sin embargo, los guaycurú, que sostenían la creencia en un ser superior – el Koyokotá de los pilagaes o el Ayaic de los tobas- no se incorporaron masivamente ni al sistema de trabajo europeo en las nuevas fundaciones españolas ni a la tarea evangelizadora de los jesuitas y franciscanos.


LOS PUEBLOS DE LA LLANURA PAMPEANA

  El sur de la provincia de Santa Fe estuvo habitado por un grupo de pueblos conocidos con el nombre de querandíes, que significa "hombres de grasa". Fueron llamados así por sus vecinos guaraníes debido al aroma que emanaba de sus cuerpos, porque se alimentaban principalmente de carne y habitaban toldos construidos con cuero de animales.
  Estas comunidades tuvieron como principal actividad económica y de subsistencia la caza de guanacos, ñandúes, ciervos del monte, zorros y armadillos y la recolección de frutos, vegetales, semillas, entre otras especies.
  Los animales que cazaban con arco y flechas o con boleadoras eran explotados al máximo: la carne se usaba como comestible, el cuero se empleaba como materia para confeccionar las viviendas (toldos) y la ropa, y los huesos, para realizar anzuelos, armas u utensillos.
  Pese a que conformaban una comunidad numerosa, estaban organizados en pequeños grupos para trasladarse más fácilmente de acuerdo con el ciclo de las estaciones y de las migraciones de los animales que cazaban.



Características
   Integraban el grupo de los pampas, junto a los taluhet y diuihet. Habitaban la zona central de la Argentina, eran altos, de piel oscura y solían vestir ropas de cuero.
   Su nombre proviene del guaraní: significa "hombres con grasa", apelativo que se origina en su dieta alimenticia, basada –en una buena parte– en grasa de animales.

Costumbres
   Nómades por naturaleza, se alimentaban con raíces y frutos que ellos mismos recolectaban, y con una extraña pasta basada en langostas asadas. Solían prender fuego los pastizales pampeanos en época de plaga de estos insectos, para así cocinarlos. Luego los juntaban y finalmente producían una masa con ellos, que formaba parte de su alimento.
   También producían una harina con pescado seco y luego molido.
   Cazaban animales de la región, como perdices, venados y ñandúes, con arco, flecha y boleadoras.
   Con respecto a sus viviendas, éstas solían ser simples paravientos de cuero, fáciles de armar y desarmar.
  Los querandíes eran monoteistas: creían en un gran dios al que llamaban Soychu, y en un espíritu del mal, Gualichu, palabra que derivó en el vocablo "gualicho", que en el idioma popular argentino significa "maleficio" o "embrujo".

Actualmente

Se encuentran extinguidos.

LOS PUEBLOS DEL RÍO

  En la ribera del río Paraná se asentaron varios pueblos, como quiloazas, caracaes, chanaes, mbeguás, mocoretás. Estos pueblos recorrían el Paraná en canoas y fueron hábiles pescadores con redes. También fueron intrépidos cazadores de nutrias, carpinchos y ciervos de los pantanos, entre otros animales.
  Dentro de este grupo, los timbúes incorporaron la agricultura y cultivaban maíz y calabazas.
  Los habitantes de esta zona solían construir sus viviendas sobre médanos de arena, que llamaban "cerritos", para protegerse de las inundaciones que producían las crecidas del río. Hacían las paredes con juncos y el techo de paja, a dos aguas.
  La vida de estos pueblos cambió aproximadamente en el año 1200, cuando los guaraníes llegaron a las costas del Paraná.










LOS CHANÁ TIMBUÉS
Los chanáes integraban el Grupo del Litoral. Cuyo hábitat se ubicaba en las zonas costeras del río Paraná.
Son mencionados de sur a norte: chanás y beguás, timbúes y caracaráes, corondas, quiloazas, calchines, mepenes y mocoretáes.
Ocupaban un extenso sector y básicamente su cultura era similar.
Se reconoce la existencia de gentilicios dobles: chaná - baguáes, chaná- timbúes, beguá - chanáes.
Se cree que llegaron a esta región remontando el río Uruguay. Los restos arqueológicos hallados parecen confirmarlo.

Aspecto Físico
Del Aspecto físico se destaca la estatura.
Hacen alusión a ella las viejas fuentes testimóniales, con respecto a timbúes: " altos y bien formados".
Esta afirmación corresponde a los habitantes de ambas márgenes del Río de la Plata y Paraná. Refiriéndose a los chanáes en particular: " de alta estatura, más que los otros".
Antropológicamente estos datos fueron confirmados .
Pertenecían, a la raza Pámpida, al igual que los charruas.

Economía. Armamento
Los datos etnográficos no son tan claros como para que nos permitan una dilatada y correcta exposición de la cultura material y espiritual del pueblo chaná- Thimbu. Teniendo en cuenta las características que parecieran ser comunes a los pueblos del Grupo del Litoral. Todos estos comían maíz, carne y pescado.
De éstos los caracaráes y timbúes sembraban abatís ( maíz), calabazas y habas, y todas las otras naciones no sembraban y su mantenimiento era a carne y pescado.
La pesca era considerada como un medio de subsistencia muy importante. La practicaban todos los grupos, sirviéndose de canoas monoxilas de 20 mts. de largo.
Cuando tenían excedentes de pescado lo conservaban secándolo al sol y ahumándolo.
Extraían de él gran cantidad de fina grasa, en esa misma grasa, los timbúes freían unos bollos de tierra que ingerían a modo de pan. A esta costumbre se la denomina geofagia.

La economía estaba basada, principalmente , en el cultivo y la pesca.También practicaban la caza de venados, avestruces, nutrias, etc. En la recolección sobresalían la miel , vainas de algarrobas, raíces y caracoles.
El armamento consistía en arcos cortos y flechas con puntas de madera y hueso. En zonas donde existían piedras, eran éstas utilizadas para la confección de puntas, boleadoras, piedras de honda. También se menciona el propulsor y la macana.
Vestimentas. Adornos
En épocas calurosas andaban desnudos, se señalaba el uso de mantos de pieles generalmente de nutria, para la estación fría.
La mujer era hermosa, tenía los cabellos largos y castaños, usaba unos aros que le tomaban las orejas. Ellos tenían en la cabeza un gorro de pieles hechos con las cabezas de onzas con dientes y todo.
Se mencionaba también el uso de taparrabos y delantales de algodón.
Los adornos consistían en pinturas corporales, tatuajes, adornos auriculares.
Era común la perforación de las aletas nasales, donde se colocaban piedras de colores.
A los hombres estaba reservado el uso del barbote.
Se destacaba el uso de adornos de metal.

Utensilios de uso doméstico
Los testimonios étnicos consultados no hacen mención de los utensilios y materia prima. Sin embargo, prestigiosas personalidades del quehacer arqueológico han podido determinar la existencia de un tipo particular de cerámica que coincide con sus hábitats.
Ella se destaca por el modelado de apéndices con figuras zoomorfas, colocados en los bordes o parte superior de los recipientes playos y de las llamadas campanas, cuyo uso o funcionalidad no ha sido perfectamente aclarado hasta el momento.
Otro tipo decoración es incisa, con guardas y figuras geométricas.

Vivienda
En la construcción de una vivienda influye de manera especial el medio geográfico y al estado cultural del pueblo que la determina.
En los etnos que basaban su economía en la caza y recolección, como yaros y charruas, vimos que la vivienda debía adaptarse a la movilidad necesaria para subsistir.En cambio, los chaná-timbúes eran sedentarios o semisedentarios, y construían sus vivienda sobre los albardones vecinos de ríos y arroyos.
Se trataban de chozas comunes, regulares, con paredes de junco. Posiblemente los techos eran de dos aguas, de paja.

Sociedad. Creencias. Prácticas funerarias
Las parcialidades estaban al mando de un Cacique.
Ellos reconocían la existencia de un gran Señor principal o general. Se sabe que existían hechiceros.

El enterratorios era realizado en cementerios cercanos a las aldeas. Se trataría de enterratorios de primer grado con el cadáver en posición de descanso o en cuclillas.Las mujeres de los timbúes se cortaban las coyunturas del dedo antes de la muerte de algún hijo o pariente cercano.
En los sepulcros de sus padres se los adornaban con plumas de avestruz, y en cada uno plantaban un ombú, árbol bien frondoso pero muy triste, y acudían allí la parentela de tiempo en tiempo a plañir sentidamente al difunto.

Lengua
No existe ningún documento escrito que nos informe acerca de la lengua de este pueblo.
Se han vertido algunas suposiciones por parte de autores que la consideran un desprendimiento de la lengua charrúa, mientras otros dicen que tendrían vinculación con el guaycurú.
Paulatinamente, y en el menor de los casos fueron mestizándose aunque la mayoría desapareció. No hay registros de que queden indígenas de este grupo en la actualidad. 


La cultura guaraní

  Los guaraníes que llegaron de Santa Fe les disputaron espacio a los pueblos asentados cerca del río y esto provocó enfrentamientos. Los nuevos pobladores pertenecían a la cultura tupí-guaraní, que se extendió desde nordeste de Brasil hasta el Río de la Plata.

   Este pueblo logró cultivar variadas especies como maíz, poroto, algodón y calabazas, entre otros vegetales. Utilizaban la milpa, técnica que consistía en el desmonte, quemazón de malezas y, finalmente, la siembra. Las dos primeras actividades las realizaban los varones, en tanto que la siembra y la cosecha les correspondían a las mujeres de la tribu. Además, cazaban y pescaban con redes.

   Confeccionaban brazaletes, collares y tobilleras con plumas de pájaros. Fabricaban sus vestimentas con telas de algodón. También dominaron la alfarería y hacían jarros, vasijas y tinajas y practicaron el arte musical con tambores, flautas de caña de tacuara y sonajeros que fabricaban introduciendo piedritas en calabazas vacías.

   Las familias se agrupaban por parentesco y vivían en casa comunales llamadas malocas, construidas con paredes de barro y paja sostenidas por troncos donde se colgaban las hamacas que usaban para dormir.

   El conjunto de casas formaba la aldea o tekoa, que tenía dos autoridades máximas: el cacique, que el jefe político y militar, y el chamán, que era un líder espiritual.

   Los guaraníes fueron de los primeros pueblos aborígenes en establecer contacto con los españoles, sirviendo como guías e intérpretes, actividad que sirvió a los guaraníes para difundir muchas de sus costumbres y su lengua, más allá de sus dominios.

Navegando por el Paraná
Fueron hábiles navegantes y constructores de canoas. Estas las hacían con grandes troncos de árboles, los que ahuecan. Muchas veces estas canoas se colocaban de a dos o de a tres. También fabricaban balsas con cañas que movían con larguísimos palos.
El río Paraná y sus afluentes les proporcionaban abundante carne fresca, desde surubíes, bagres y tarariras hasta sábalos, palometas y pirañas. Pescaban con hilo y anzuelo –de madera o metal- los peces más chicos, en tanto que los de gran tamaño, como el sábalo y el surubí, lo hacían con arco y flecha. Utilizaban asiduamente la red para pescar, como así también construían pequeños diques en los arroyos para localizar con facilidad a los peces.

El mundo sagrado guaraní

  Creían en la existencia de un Dios superior, creador de todo lo conocido, al que llamaban Nanderú “Nuestro Gran Padre”. El dio vida a cuatro parejas de dioses que lo ayudarían en la tarea de crear. Karaí era el dios del fuego y los truenos, Jakaira de la neblina, y Tupá de las aguas, la lluvia y el granizo. Todos esos eran dioses del bien, quienes luchaban permanentemente contra el mal, encarnado por Añá, invisible a los ojos humanos y cuya meta era atrapar almas.

lunes, 15 de octubre de 2012

DEPARTAMENTO VERA


Ubicación: se encuentra en el centro norte de la provincia.
Limita al norte con la provincia de Chaco, al este con los departamentos de General Obligado y San Javier al sur con los de San Justo y San Cristóbal y al oeste con el departamento 9 de Julio.

Cabecera: Vera.

Población: 51.125 habitantes.

Superficie: 21.096 Km2.

Bastión de la ganadería
  El sector agropecuario es la base de la economía departamental, actividad que se desarrolla preferentemente en torno a la ruta provincial 3.
  Vera contiene unas 590 mil hectáreas en explotación, que la ubican como la cuarte jurisdicción con mayor área agropecuaria. Asimismo, este sector se complementa con casi un millar de productores y el 1% de los tractores de la provincia.


  Si bien históricamente su economía estuvo vinculada a la explotación forestal, con el correr de los años esta actividad comenzó a ser desplazada por la agricultura y la ganadería. Algunos de los pueblos, como La Gallareta, encierran un gran valor cultural, ya que forman parte del pasado forestal de este sector de nuestra provincia.

DEPARTAMENTO SAN MARTÍN


Limita al norte con los departamentos de Castellanos y LasColonias, al este con el departamento San Jerónimo, al sur con el departamento Belgrano y al oeste con la provincia de Córdoba.


Cabecera: Sastre.

Población: 63.640 habitantes.

Superficie: 4.860 Km2.

Productor de alimentos
  Si bien la superficie de este departamento representa el 3,6% del territorio santafesino, las 271 mil hectáreas en explotación agropecuaria representan el 4,5% del área provincial.
  Asimismo, la fertilidad de la tierra, las condiciones del clima, el acabado conocimiento y especialización de los casi 1.900 productores y una gran inversión en maquinarias hacen de San Martín una de las jurisdicciones que más granos aporta.
  La economía departamental se complementa con un amplio, tradicional y vigoroso sector industrial, caracterizado en especial por la industria de la alimentación.


  Muchas de las localidades han crecido gracias al tendido de las líneas del Ferrocarril Central Argentino, que en la década de 1890 extendió sus ramales con el fin de unir las ciudades de Rosario y Córdoba pasando por el oeste santafesino. Las estancias y pequeñas comunidades agrícolas que ya habían empezado a establecerse en la región se vieron favorecidas por la llegada del ferrocarril y rápidamente comenzaron su crecimiento. Ciudades como El Trébol, María Susana o Sastre han tenido ese origen.

  Una de las fiestas más tradicionales de Sastre, cabecera del departamento de San Martín, es el carnaval, y por ello en los años setenta fue declarada Capital Provincial del Carnaval. Para esa fecha, la ciudad se viste de color y alegría y todos participan de los espectáculos artísticos, la preparación de comparsas, carrozas mecánicas y la presentación del Rey Momo, rey del carnaval, y sus reinas locales.

DEPARTAMENTO SAN LORENZO


Es el más pequeño de los departamentos santafesinos, con una superficie de 1867 km que equivalen al 1,4% del territorio provincial.
Ubicación: se encuentra en el sudeste santafesino.
Limita al norte con el departamento de Iriondo, al oeste con el de Caseros, al sur con el de Constitución y al este con el de Rosario y la provincia de Entre Ríos.


CabeceraSan Lorenzo.

Población: 159.184 habitantes.

Superficie: 1.867 Km2.


Puertas al mundo

   El intenso movimiento que se observa en cualquier época del año revela la fortaleza de la economía departamental, en especial en tiempos de cosecha donde miles de camiones buscan dejar los granos con destinos a la exportación.
  En San Lorenzo se concentra la mayor actividad industrial de la provincia. Numerosas industrias se localizaron sobre la margen derecha del río Paraná, desde la localidad de San Lorenzo hasta la de VillaConstitución, y conforman una zona conocida como cordón industrial.
Cordón industrial



 Como las fábricas requieren muchos trabajadores, esta zona está muy poblada. Se destacan ciudades como San Lorenzo (cabecera), capitán Bermúdez y Puerto General San Martín, en el departamento de San Lorenzo, y Villa Constitución, cabecera del departamento del mismo nombre. En estas localidades instaladas a orillas del río Paraná funcionan destacados puertos.

DEPARTAMENTO SAN JUSTO



Ubicación: Se sitúa en el centro-nordeste de la provincia de Santa Fe, a escasos 100 km de la ciudad de Santa Fe.
Limita al norte con el departamento de Vera, al oeste con el de San Cristóbal y Las Colonias, al este con el de San Justo y Garay y al sur con el de La Capital.


Cabecera: San Justo.

Población: 40.735 habitantes.

Superficie: 5.575 Km2.

Con perfil agropecuario

  La economía de San Justo tiene sus pilares en las actividades agropecuarias. Hacia 2011, con unas 244 mil hectáreas trabajadas por unos 872 productores, este departamento aportaba el 4% de las tierras explotadas en Santa Fe.
  Sus condiciones geográficas hacen de esta región un lugar apropiado para el cultivo de la soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y la cría de ganado vacuno, aunque en los últimos años tuvo un fuerte impulso la apicultura, es decir, la cría de abejas con el fin de obtener miel y otros productos derivados de ella.

  Todos los años, durante la primera quincena de setiembre se lleva a cabo en su ciudad cabecera, San Justo, el Certamen Argentino de Doma yFolklore.  En él se brinda un espectáculo ideal para los amantes de las fiestas criollas, ya que se combinan las peñas con música, baile y comidas tradicionales con la destreza que exhiben los jinetes en los campos de doma.



DEPARTAMENTO SAN JERÓNIMO



Ubicación: se encuentra en el centro-sudeste santafesino.
Limita al norte con los departamentos de Las Colonias y La Capital, al oeste con el de San Martín, al sur con los de Belgrano e Iriondo y al este con la provincia de Entre Ríos.


CabeceraCoronda.

Población: 80.155 habitantes.

Superficie: 4.282 Km2.


En la cuna de las frutillas:
  Al igual que sus vecinos departamentos de la pampa gringa, San Jerónimo tiene una fuerte economía basada en las actividades agropecuarias, sus industrias y el tradicional cultivo de frutillas en la zona de Coronda. Todos los años se celebra la FiestaNacional Provincial de la Frutilla, con el objetivo de premiar el trabajo realizado y agradecer a la tierra los frutos brindados.



  Muchas de las localidades han crecido gracias al tendido de las líneas del Ferrocarril Central Argentino, que en la década de 1890 extendió sus ramales con el fin de unir las ciudades de Rosario y Córdoba pasando por el oeste santafesino. Las estancias y pequeñas comunidades agrícolas que ya habían empezado a establecerse en la región se vieron favorecidas por la llegada del ferrocarril y rápidamente comenzaron su crecimiento. 


DEPARTAMENTO SAN JAVIER



Ubicación: en el nordeste santafesino.
Limita al norte con los departamentos de San Justo y Garay, al oeste con el de Las Colonias, al sur con San Jerónimo y al este con las provincias de Corrientes y Entre Ríos.


Cabecera: San Javier.

Población: 30.668 habitantes.

Superficie: 21.096 Km2.

Corazón de arroz:
La economía departamental tiene sus pilares en la ganadería y en la agricultura, con unas 320 mil hectáreas en explotación y más de un millar de productores agropecuarios.


El departamento Garay y el de San Javier suelen agruparse como la región de la Costa, debido a su cercanía con el río Paraná y porque gran parte de las actividades de la población, productivas o recreativas, están vinculadas con el río.

DEPARTAMENTO SAN CRISTÓBAL

Ubicación: se encuentra en el noroeste santafesino.
Limita al norte con los departamentos de 9 de Julio y Vera, al oeste con este último y San Justo, al Sur con los departamentos de Castellanos, Las Colonias y San Justo y al oeste con la provincia de Santiago del Estero.


CabeceraSan Cristóbal.

Población: 66.623 habitantes.

Superficie: 14.850 Km2.


El impulso agropecuario y de la actividad tambera:
Este departamento cuenta con un importante sector agropecuario y una fuerte presencia de la actividad tambera, sin dejar de recordar el espíritu de los talleres ferroviarios emplazados en la cabecera departamental.


Predomina la actividad agropecuaria por la calidad de los suelos que favorecen al desarrollo de pasturas y cultivos. En este departamento se celebran festividades muy reconocidas dentro del ámbito provincial y nacional, como la Fiesta Provincial del Sorgo, La Fiesta Nacional del Zapallo o la Fiesta Provincial de la Ganadería. Las localidades más importantes son San Cristóbal, su ciudad cabecera, Y Ceres.

DEPARTAMENTO ROSARIO


Ubicación: se halla en el sudeste de la provincia de Santa Fe, a orillas del río Paraná. 
Limita al norte y al oeste con el departamento San Lorenzo, al sur lo hace con el departamento Constitución y al este con el río Paraná.


Cabecera: Rosario.

Población: 1.198.528 habitantes.

Superficie: 1.890 Km2.

Síntesis de la fortaleza provincial
  Si el potencial de la provincia de Santa Fe se fundamenta en la relación entre el campo y la industria con la vista puesta en el mundo a través del complejo portuario a la vera del río Paraná, el departamento Rosario se levanta como un fiel exponente de la economía santafesina. Aporta aproximadamente el 50% del producto bruto provincial, el que contribuye en casi un 10% en la generación de riquezas del país, por lo que Rosario y su región representan cerca del 5% de la economía nacional.

  Con sus casi 1.200.000 habitantes es el área más poblada de Santa Fe. En él se encuentra la ciudad de Rosario, uno de los centros urbanos más importantes del país por su variedad de actividades económicas y culturales.



DEPARTAMENTO 9 DE JULIO





Ubicación: se sitúa en el extremo noroccidental de la provincia de Santa Fe.
Limita al este con el departamento Vera, al sur con el departamento San Cristóbal, al norte con la provincia de Chaco y al oeste con la provincia de Santiago del Estero.


CabeceraTostado.

Población: 29.810 habitantes.

Superficie: 16.870 Km2.

Una economía primaria:
Esta región, una de las más postergadas de la economía provincial y prácticamente sin presencia de industrias, se basa en la actividad agropecuaria, en especial la ganadería.
Este departamento cuenta con unas 430 mil hectáreas en explotación, equivalentes al 7% del total provincial, y con apenas unos 600 productores y unos 300 tractores (1,3% del total santafesino).

Uno de los problemas graves que deben enfrentar sus habitantes es la sequía, ya que suelen pasar varios meses esperando que se produzcan las lluvias. Como consecuencia, la ausencia de agua potable es una de las mayores preocupaciones para los pobladores.

DEPARTAMENTO LAS COLONIAS


Limita al este con los departamentos San Justo y La Capital, al sur con los de San Jerónimo y San Martín, al oeste con el departamento Castellanos y al norte con el departamento San Cristóbal.


Cabecera: Esperanza.

Población: 106.761 habitantes.

Superficie: 6.439 Km2.


Una economía fuerte y diversificada

  Desde el surgimiento de las colonias, con la entrega efectiva de tierras para el laboreo a los inmigrantes en pos de construir el emporio del cereal allá en las últimas décadas del siglo 19, pasando por la instalación de los primeros molinos hasta la vigorosa realidad de nuestros días, la constante evolución no se ha detenido en la región más allá de los vaivenes de la economía de nuestro país.
  Esta región no sólo tiene un glorioso pasado de esfuerzos mezclados con sueños venidos desde el otro lado del océano, sino que además alberga un presente y un futuro promisorio para el desarrollo de la provincia y del país.
  Cuenta con un gran sector agropecuario, con todo el potencial que ha desarrollado en los últimos años, una significativa explotación tambera y un sector industrial multifacética con niveles de producción y calidad excepcionales, a los que se suma una importante oferta educativa y de formación profesional.

  Posee un tamaño intermedio. Está ubicado en el centro de la provincia y su economía se basa en las actividades agropecuarias. Es precisamente en Las Colonias donde se encuentra Esperanza, su ciudad cabecera, que fue la primera colonia agrícola organizada del país. 

DEPARTAMENTO LA CAPITAL


Ubicación: se halla en el centro-este del territorio santafesina.
Limita al norte con los departamentos de San Justo y Garay, al oeste con el de Las Colonias, al sur con el de San Jerónimo y al este con la provincia de Entres Ríos.



Población: 521.759 habitantes.

Superficie: 3.055 Km2.


Centro administrativo de la provincia:

  Santa Fe de la Vera Cruz es la capital provincial y, por dicho motivo, el mayor centro administrativo de la provincia: las dependencias y reparticiones públicas hacen que el sector público adquiera una especial relevancia en la economía departamental.
Asimismo, esta región es un gran polo comercial, y de servicios, como así también un centro de formación y capacitación con su variada oferta universitaria.
  
  La Capital lleva este nombre porque es sede de la capital provincial, Santa Fe de la Vera Cruz, que es además la cabecera departamental. Allí reside la mayoría de las autoridades provinciales y por eso en el centro histórico de la ciudad están emplazados los edificios gubernamentales más importantes.

DEPARTAMENTO IRIONDO


Limita al norte con el departamento San Jerónimo, al este y sudeste con el departamento San Lorenzo, al sur con el departamento Caseros y al oeste con el departamento Belgrano.



Población: 66.702 habitantes.

Superficie: 3.184 Km2.


Producción y productividad

  Al igual que todos los departamentos del sur santafesino, Iriondo tiene una economía consolidada, basada en la actividad agropecuaria y en una fuerte presencia industrial.


 Cuenta con excelentes condiciones naturales para la actividad agropecuaria y, como consecuencia, la mayoría de los pobladores están vinculados a las tareas propias del campo. 
  Algunos lo hacen preparando la tierra para la siembra o la cosecha de soja, el trigo, el maíz o el girasol, que son los cultivos destacados de la región. Otros, en cambio, trabajan en las fábricas de maquinaria agrícola que hay distribuidas a lo largo de las principales localidades del sur provincial, como Cañada de Gómez. 


  Cañada de Gómez, que es la ciudad cabecera del departamento de Iriondo, se la conoce como la Capital Nacional del Mueble por la importante producción de sus fábricas de madera y muebles.

DEPARTAMENTO GENERAL OBLIGADO


Limita al norte con la provincia de Chaco, al oeste con el departamento de Vera, al sur con el de San Javier y al este con la provincia de Corrientes.


CabeceraReconquista.

Población: 178.711 habitantes.

Superficie: 10.928 Km2.

El departamento con más hectáreas agropecuarias
  Este departamento es la unidad política santafesina con mayor superficie agropecuaria en explotación. Con más de 718 mil hectáreas, trabajadas por unos 2 mil productores, General Obligado albergaba hacia 2011 el 11,8% del total de la provincia de Santa Fe.


   En él se encuentra la ciudad de Reconquista, que se destaca por su actividad agroindustrial y comercial.

DEPARTAMENTO GENERAL LÓPEZ


Ubicación: Se encuentra en el extremo sudoeste de la provincia de Santa Fe. 
Limita al sur con la provincia de BuenosAires, al este con ésta provincia y el departamento Constitución, al norte con el de Caseros y al oeste con la provincia de Córdoba.


Cabecera: Melincué

Población: 195.043 habitantes.

Superficie: 11.558 Km2.


Corazón de la pampa productiva:
  Como la mayoría de los departamentos del sur provincial, General López presenta una fuerte economía que se sustenta en una intensa actividad agropecuaria y en una dinámica.

  Si bien la ciudad cabecera es Melincué, también nombramos a Venado Tuerto, ya que es su localidad más importante por la cantidad de habitantes y la variedad de actividades económicas. Beneficiado por los suelos fértiles y excelentes condiciones climáticas, el cultivo de la soja es uno de los mayores recursos económicos del departamento.




DEPARTAMENTO GARAY


Ubicación: Se sitúa en el centro-este del territorio provincial. 
Limita con la provincia de Entre Ríos, río Paraná mediante, al este; con el departamento San Javier; al norte; con los de SanJusto y La Capital, al este; y con esta última jurisdicción al sur.


CabeceraHelvecia.

Población: 20.889 habitantes.

Superficie: 3.964 Km2.

Una de las regiones más postergadas:

  La economía departamental es una de las menos desarrolladas de la provincia de Santa Fe, en la que la ganadería, la horticultura y el turismo son sus pilares.

  Garay este departamento y el de San Javier suelen agruparse como la región de la Costa, debido a su cercanía con el río Paraná y porque gran parte de las actividades de la población, productivas o recreativas, están vinculadas con el río.


  Uno de los eventos más tradicionales de esta región es la Fiesta Provincial de la Pesca del Amarillo, que se realiza en julio en la localidad de Helvecia, cabecera del departamento Garay.

  En este departamento se encuentra la ciudad de Cayastá, declarada Monumento Histórico Nacional por el gran valor testimonial que encierra. Allí se pueden observar las ruinas de la primitiva ciudad de Santa Fe, fundada por Juan de Garay el 15 de noviembre de 1573.
Cayastá, al recorrerla se ve parte de la traza original de las calles, la Plaza de Armas, el Cabildo, algunas de sus principales iglesias y un gran números de viviendas, de las que hoy solo se conserva la parte baja de sus muros y cimientos. Entre ellas se destaca la casa donde vivió Juan de Garay.

DEPARTAMENTO CONSTITUCIÓN


Ubicación: Se encuentra en el extremo sudeste de la provincia de Santa Fe.
Limita con la provincia de BuenosAires, al sur; con ésta y la de Entre Ríos, al este; con los departamentos de Rosario, San Lorenzo y Caseros, al norte, y con este último y el de GeneralLópez, al oeste.



Población: 85.483 habitantes.

Superficie: 3.225 Km2.


Puerto, siderurgia y el sector agropecuario:

  Este departamento se halla ubicado en una posición estratégica, en el cordón industrial que se desarrolla entre el Gran Rosario y el Gran Buenos Aires; junto al río Paraná, que es el puerto de salida principalmente de exportaciones granarias; y al que se suma un fuerte sector agropecuario.

  En San Lorenzo y Constitución se concentra la mayor actividad industrial de la provincia. Numerosas industrias se localizaron sobre la margen derecha del río Paraná, desde la localidad de San Lorenzo hasta la de Villa Constitución, y conforman una zona conocida como cordón industrial.

  Como las fábricas requieren muchos trabajadores, esta zona está muy poblada. Se destacan ciudades como San Lorenzo (cabecera), capitán Bermúdez y Puerto General San Martín, en el departamento de San Lorenzo, y Villa Constitución, cabecera del departamento del mismo nombre. En estas localidades instaladas a orillas del río Paraná funcionan destacados puertos.

DEPARTAMENTO CASTELLANOS


Ubicación: se encuentra en el centro-oeste de la provincia de Santa Fe. 
Limita al norte con el departamento San Cristóbal, al sur con San Martín, al este con Las Colonias y al oeste con la provincia de Córdoba.


CabeceraRafaela.

Población: 181.381 habitantes.

Superficie: 6.600 Km2.


Un polo industrial y agropecuario

  La colonización impulsada por las autoridades permitió que numerosos inmigrantes de países europeos arribaran a esta región en las últimas décadas del siglo 19.
   Las actividades agropecuarias dieron lugar a los molinos harineros y luego a las cremerías y a la radicación de tambos, ya entrando el siglo 20. La relativa lejanía de los principales centros urbanos y comerciales, la capacidad innata de un sector de la población en la industria metalmecánica y la necesidad de proveer los implementos que requerían las actividades del campo, dieron lugar a un polo industrial que sigue asombrando hasta nuestros días.
  Un hito para destacar fue la fabricación de lo que sería la primera cosechadora de trigo autopropulsada del mundo en 1929, ideada por Alfredo Rotania.


  Rafaela, cabecera de Castellanos, por su desarrollo industrial, es conocida como la Perla del Oeste. Presenta modernos edificios y un importante movimiento bancario, comercial y cultural.


DEPARTAMENTO BELGRANO



Ubicación: situado al sudoeste del territorio santafesino, en el límite con la provincia de Córdoba.
Limita al norte con los departamentos de San Jerónimo y San Martín, al este con el de Iriondo, al sur con el de Caseros y al oeste con la provincia de Córdoba.


Cabecera: Las Rosas.

Población: 44.048 habitantes.

Superficie: 2.386 Km2.

Pampa gringa y fierrera

  Tiene un campo muy activo, en lo que a producción de soja, maíz y trigo se refiere, y una muy fuerte presencia industrial en las tres principales ciudades.

  Cuenta con excelentes condiciones naturales para actividad  agropecuaria y, como consecuencia, la mayoría de los pobladores están vinculados a las tareas propias del campo. 

Algunos lo hacen preparando la tierra para la siembra o la cosecha de soja, el trigo, el maíz o el girasol, que son los cultivos destacados de la región. Otros, en cambio, trabajan en las fábricas de maquinaria agrícola que hay distribuidas a lo largo de las principales localidades del sur provincial, como Las Rosas, Armstrong o Las Parejas